Un termo eléctrico bien mantenido dura entre 10 y 15 años. Cuando se acerca al final de su vida útil empieza a dar señales: agua tibia en vez de caliente, salto del cuadro eléctrico al conectarlo, ruido raro durante el calentamiento, pequeña fuga en la base. Este artículo explica las causas más habituales, qué se puede reparar y en qué punto compensa cambiarlo entero.
Comprobaciones antes de llamar
Antes de asumir que el termo tiene avería, conviene descartar dos cosas obvias:
El termostato está bien ajustado. La rueda del termostato (o el selector digital) debe estar en posición de agua caliente. Muchas veces alguien lo baja al mínimo por error al limpiar y luego el termo “no calienta” simplemente porque está bajo. Súbelo a la posición máxima de agua caliente y espera 30-60 minutos para ver si calienta.
El termo está encendido y con corriente. Comprueba que el enchufe está bien conectado, que el diferencial del cuadro no ha saltado, y que si tienes un interruptor específico del termo (habitual en cuartos de baño) esté en posición ON. En termos con led o pantalla, esta debe estar iluminada.
Si todo esto está bien y el agua sale fría o tibia, ya es diagnóstico de avería.
Las averías más frecuentes
1. Resistencia agotada
Es la causa número uno del “termo que no calienta” después de 8-12 años. La resistencia es la pieza que calienta el agua por dentro, y con el tiempo se cubre de cal (más rápido con el agua dura de Aranjuez) hasta que ya no transfiere el calor de forma eficaz. Síntomas típicos: agua tibia en vez de caliente, o agua caliente al principio y fría rápidamente porque tarda mucho en recalentar.
Diagnóstico: se comprueba midiendo la continuidad de la resistencia con un polímetro. Si está cortada, hay que cambiarla.
Cambio de resistencia: mano de obra desde 55€, resistencia entre 30 y 70€ según modelo. Total orientativo 90-130€. Es una intervención de 1-1,5 horas que incluye vaciar el termo, sacar la resistencia vieja, montar la nueva, sellar la junta y volver a llenar.
2. Termostato averiado
El termostato es el sensor que activa la resistencia cuando el agua se enfría por debajo de la temperatura fijada. Cuando se avería, la resistencia no arranca aunque el agua esté fría, o al revés: se queda enchufada permanentemente y el termo sobrecalienta.
Síntomas: agua completamente fría cuando el termo debería estar calentando, o disparo continuo del diferencial por sobrecarga, o agua saliendo mucho más caliente de lo habitual (con riesgo de quemaduras).
Cambio de termostato: mano de obra desde 55€, termostato entre 20 y 45€. Total orientativo 80-110€.
3. Ánodo de magnesio consumido
El ánodo de magnesio es una pieza sacrificable que protege el interior del calderín del termo de la corrosión. Con el agua dura de Aranjuez, se consume más rápido que en zonas de agua blanda: la vida útil habitual es de 3-5 años.
Cuando se agota, el calderín empieza a corroerse por dentro. Los síntomas iniciales son sutiles (a veces agua ligeramente turbia, ruido de burbujeo al calentar), pero si no se cambia acaba apareciendo la avería más cara: fuga por el calderín, que ya no tiene solución y obliga a cambiar el termo entero.
Cambio de ánodo: es una intervención preventiva, no una avería. Mano de obra desde 45€, ánodo 15-25€. Total orientativo 60-70€. Si tu termo tiene ya 6-8 años y nunca has cambiado el ánodo, es una revisión que merece la pena.
4. Fuga por el calderín (avería terminal)
Cuando aparece una pequeña fuga persistente en la base del termo, la causa habitual es corrosión interna del calderín por ánodo agotado hace años. En este punto la reparación ya no compensa: el termo está al final de su vida útil, y aunque se soldara temporalmente la fuga (que además es difícil) volvería a aparecer en otro punto en meses.
Recomendación: cambio de termo completo.
Cuándo compensa cambiar el termo entero
Como norma general:
- Termo con menos de 8 años y avería puntual de resistencia o termostato: compensa reparar.
- Termo con 8-12 años y primera avería importante: valorable caso a caso. Si el ánodo está bien y no hay síntomas de corrosión del calderín, se puede reparar y estirar otros 3-5 años.
- Termo con más de 12 años: casi siempre compensa cambio. Aunque la avería concreta sea reparable, el resto de piezas están al final de vida y van a ir fallando una tras otra.
- Termo con fuga por el calderín: cambio obligatorio, no hay reparación.
Cuánto vale un termo eléctrico nuevo en 2026
Los precios de mercado para termos eléctricos domésticos en 2026:
- Termo pequeño (50 litros): 180-260€. Adecuado para una persona o pareja con uso normal.
- Termo medio (80-100 litros): 240-380€. El más habitual para viviendas familiares con 3-4 personas.
- Termo grande (150-200 litros): 380-600€. Familias grandes o viviendas con bañera muy usada.
En Aranjuez, con agua dura, conviene mirar termos con calderín vitrificado de calidad y ánodo de titanio (más duradero que el de magnesio, aunque más caro). Un termo con calderín bien hecho y con ánodo revisado periódicamente puede durar 15+ años sin problemas.
El cambio de termo completo es un trabajo de 1-2 horas: vaciado del antiguo, desmontaje, montaje del nuevo con las conexiones existentes, comprobación de estanqueidad y de conexionado eléctrico. Mano de obra del cambio desde 70€ si se aprovechan las conexiones existentes; algo más si el termo nuevo cambia de posición o tiene otro tipo de anclaje.
Termos y caldera de gas: qué hacemos y qué no
Un matiz importante: no reparamos calderas de gas. La reparación de calderas de gas requiere carné oficial de instalador de gas homologado.
Sí trabajamos con:
- Termos eléctricos (todas las intervenciones descritas en este artículo).
- Depósitos de agua caliente sanitaria conectados a caldera: la parte del depósito, la resistencia auxiliar eléctrica si tiene, el termostato del depósito.
- Circuitos de agua caliente y fría dentro de la vivienda, en la parte posterior a la caldera.
Si la avería está en la caldera de gas, te lo indicamos y te derivamos a un instalador de gas. Si el problema es del circuito de agua caliente después de la caldera (grifos, tubería, radiadores, depósito), lo cubrimos nosotros.